El cambio climático se ha convertido en uno de los principales desafíos para la salud pública, al modificar las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades como la fiebre amarilla.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud del Tolima intensifica las estrategias de prevención, vigilancia epidemiológica y vacunación para proteger a la población del departamento.
El aumento de las temperaturas, las alteraciones en los regímenes de lluvias y los cambios en los ecosistemas permiten que los mosquitos encuentren condiciones favorables para reproducirse y ampliar su presencia hacia zonas donde anteriormente no era común su circulación. Esta situación incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades virales como la fiebre amarilla, especialmente en municipios con áreas rurales, boscosas y de transición.
Por esta razón, la Secretaría de Salud del Tolima viene fortaleciendo la vigilancia epidemiológica para detectar oportunamente posibles casos, realizar el seguimiento de eventos de interés en salud pública y coordinar acciones de respuesta con las autoridades municipales, las Empresas Sociales del Estado (ESE), el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Salud y Protección Social.
Como parte de la estrategia integral, la dependencia mantiene jornadas permanentes de vacunación contra la fiebre amarilla, el principal mecanismo de protección frente a esta enfermedad. La vacuna es gratuita, segura y brinda una protección eficaz, por lo que se hace un llamado a la población susceptible a verificar su esquema de inmunización, especialmente quienes residen o viajan a zonas de riesgo.
Asimismo, se adelantan campañas de educación dirigidas a la comunidad para promover medidas de prevención como el uso de repelente, ropa de manga larga en zonas de circulación del mosquito, la eliminación de criaderos y la consulta inmediata a los servicios de salud ante síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, escalofríos, dolores musculares, náuseas o coloración amarillenta en la piel y los ojos.
La Secretaría de Salud reiteró que enfrentar los efectos del cambio climático sobre la salud requiere un trabajo conjunto entre las instituciones y la ciudadanía, fortaleciendo la prevención, el autocuidado y la vacunación como herramientas fundamentales para disminuir el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores.
El Gobierno Departamental continuará desarrollando acciones de vigilancia, promoción y prevención para proteger la salud de los tolimenses y fortalecer la capacidad de respuesta del territorio frente a los retos que impone el cambio climático.















