La gobernadora Adriana Magali Matiz anunció una inversión de $9.431 millones para llevar gas domiciliario a 983 familias de la zona de alta montaña, beneficiando a más de 4.000 habitantes.
La esperanza que durante años mantuvieron los habitantes del corregimiento de Ríomanso y de otras comunidades de la zona de alta montaña de Rovira comenzó a convertirse en realidad. Hasta este sector del centro occidente del Tolima llegó la gobernadora Adriana Magali Matiz con el anuncio de un proyecto de gasificación rural que permitirá mejorar las condiciones de vida de cientos de familias campesinas.
La iniciativa contempla una inversión de $9.431 millones y permitirá llevar el servicio de gas domiciliario a 13 veredas, mediante la instalación de 983 nuevas conexiones, con un impacto directo para más de 4.000 personas.
“Esta mañana cuando llegué me dijeron que si venía a comprometerme con el gas, y hoy les cuento que vengo es a iniciar la instalación de gas en 13 veredas de Rovira, como un beneficio para la salud de nuestros campesinos”, afirmó la gobernadora, Adriana Magali Matiz.

Las comunidades beneficiadas serán: Primavera, La Bella-Chisperros, Puente Tuamo, Libertad, La Toma, Pastales, Alto de San Juan, La Florida, Ríomanso, La Selva, Corazón y La Luisa.
Para los habitantes de esta región, el anuncio tiene un significado especial, pues durante años escucharon compromisos similares sin que el servicio llegara a sus hogares.
Dioselina Álvarez, quien se dedica a la gastronomía local, recibió la noticia con una mezcla de incredulidad y esperanza, recordando que las promesas se habían repetido durante diferentes campañas políticas, “Acá cada campaña viene un político distinto a prometer el gas, si lo instalan será una bendición porque cocinar con leña nos hace daño y la pipeta de gas es muy costosa”, expresó.
Precisamente, uno de los principales beneficios del proyecto será mejorar las condiciones de salud de las familias campesinas, al reducir significativamente la exposición al humo producido por la combustión de leña utilizada tradicionalmente para preparar los alimentos.

La instalación de las redes domiciliarias no tendrá ningún costo para la comunidad. Además, el suministro del servicio contará con tarifas acordes con el nivel de utilización, lo que permitirá generar un alivio para la economía de los hogares rurales.
La llegada del gas también representa un aporte a la protección ambiental de esta zona de alta montaña, caracterizada por su riqueza natural y su vocación productiva. Al disminuir el consumo de leña, se contribuye a la conservación de los árboles, los bosques y los nacimientos de agua.
De esta manera, el proyecto trasciende la instalación de unas redes: significa mejor salud, mejores condiciones de vida, ahorro para las familias y protección de los recursos naturales para comunidades que durante años esperaron que el gas rural dejara de ser una promesa y se convirtiera en una realidad.
















