La invitación a la comunidad es a vacunarse oportunamente para prevenir esta enfermedad y proteger la salud de todos.
El cambio climático está generando transformaciones significativas en el entorno y también plantea nuevos desafíos para la salud pública. El aumento de las temperaturas y las variaciones en las condiciones ambientales favorecen la proliferación de zancudos transmisores de enfermedades, entre ellas la fiebre amarilla, una infección viral que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte.
Ante este panorama, las autoridades de salud reiteran el llamado a la ciudadanía para fortalecer las medidas de prevención y acudir a los puntos de vacunación habilitados. La vacuna contra la fiebre amarilla es la herramienta más eficaz para evitar el contagio y reducir el riesgo de brotes en la comunidad.
“Vacunarse es un acto de protección individual y colectiva. Hoy más que nunca, cuidar de nuestra salud significa también cuidar de nuestras familias, amigos y vecinos”, destacaron las autoridades sanitarias.
La fiebre amarilla se transmite a través de la picadura de zancudos infectados y puede presentar síntomas como fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas y, en los casos más severos, afectar órganos vitales.
Por ello, se invita a la población a no esperar a que la enfermedad llegue y acercarse al punto de vacunación más cercano para recibir la dosis correspondiente.
La vacuna contra la fiebre amarilla es segura, gratuita y salva vidas. Mantener el esquema de vacunación al día es una de las acciones más efectivas para proteger la salud y fortalecer el bienestar de toda la comunidad.
¡Vacúnate y ayúdanos a construir una comunidad más protegida frente a la fiebre amarilla! 💛
















