El cambio climático se consolida como uno de los principales desafíos para el desarrollo sostenible del departamento del Tolima.
El aumento de las temperaturas, la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos y las alteraciones en los ciclos de lluvias representan riesgos para la salud pública, la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la conservación de los ecosistemas.
De acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), los nuevos escenarios climáticos para Colombia proyectan un incremento gradual de la temperatura durante las próximas décadas y modificaciones en los patrones de precipitación, condiciones que incrementan la vulnerabilidad de los territorios y hacen indispensable fortalecer las medidas de adaptación y mitigación.
En el caso del Tolima, estas variaciones climáticas pueden traducirse en temporadas secas más intensas, lluvias de mayor intensidad, crecientes súbitas, deslizamientos de tierra y afectaciones a sectores estratégicos como la agricultura, la ganadería y el recurso hídrico. Asimismo, las altas temperaturas favorecen la proliferación de vectores transmisores de enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla, lo que representa un reto adicional para el sistema de salud.
Frente a este panorama, es fundamental fortalecer las acciones de educación ambiental, vigilancia epidemiológica, gestión del riesgo, conservación de las fuentes hídricas y protección de los ecosistemas estratégicos del departamento, promoviendo una articulación permanente entre las instituciones, las autoridades ambientales, el sector productivo y la ciudadanía.
La adopción de prácticas sostenibles, el uso eficiente del agua, la adecuada disposición de residuos, la reducción de emisiones contaminantes y la protección de bosques y páramos son algunas de las acciones que contribuyen a disminuir los efectos del cambio climático y fortalecer la resiliencia de los territorios.
El llamado es a que cada ciudadano comprenda que el cambio climático no es una problemática del futuro, sino una realidad que ya impacta al Tolima. Actuar desde ahora permitirá proteger la biodiversidad, garantizar la disponibilidad de los recursos naturales y salvaguardar la salud y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.















